La conectividad como impulso para los Eventos Híbridos en Latinoamérica

Queramos o no, la pandemia ha acelerado tremendamente la transformación digital de empresas y personas poniendo en boca de todos términos como videollamada, teletrabajo, streaming  y en la industria de eventos se habla de un nuevo estándar  llamado eventos virtuales e híbridos.

Más allá de las herramientas, aplicaciones  y plataformas existentes que se integran para poder plasmar los eventos de manera digital y que han invadido nuestros dispositivos, las personas siguen siendo el centro alrededor del cual todo gira.

Independientemente de la nueva normalidad, existen varios elementos que han ayudado a que la transición a eventos digitales, que tampoco son del todo una novedad, se haya logrado sin mayores complicaciones pues no se ha tratado de un proceso disruptivo sino más bien de la suma del avance de varios pequeños factores.

Conectividad e Integración 

A pesar de que Latinoamérica aún tiene una brecha importante en cuanto a conectividad tanto en velocidades de navegación como en despliegue de infraestructura, el acceso a internet fijo y móvil se ha potenciado tremendamente sobre todo en zonas urbanas, llegando a un 60% de penetración para la región, cifra similar a la media mundial.  

Sumado a eso,  hoy en día el internet se ha vuelto un “servicio público” tan importante como la energía eléctrica y el agua potable, el estar permanentemente conectados de una forma u otra es ya parte de la rutina profesional y social de una mayoría.

Experiencias muy cercanas  a la realidad

El diseño de interfaces también ha evolucionado de tal forma que es posible maximizar la usabilidad y la experiencia de usuario haciéndola tan simple y eficiente como sea posible, facilitando su uso de manera intuitiva sin necesidad de un aprendizaje especial o entrenamiento. 

En el caso de los eventos, es posible estructurarlos bajo el mismo esquema presencial, con apartados para el registro, consulta de la agenda e información del evento, reuniones de  networking, realización de encuestas,  hasta implementar ferias de tipo virtual, todo a sólo clicks de distancia.

Gracias a este impulso que los eventos híbridos y virtuales han recibido en los últimos meses, se ha podido comprobar que en realidad ya estábamos preparados para este cambio, sólo que nadie se había atrevido a ser el primero en dar el gran salto.